Pruebas y Diagnóstico

banner-principal-fast

Pruebas y Diagnóstico

Durante décadas, incluyendo durante y después del momento en que el Dr. Harry Angelman identificó por primera vez el trastorno en 1965, todas las personas con SA solo tenían diagnósticos “clínicos”, una determinación basada no en su material genético, sino en rasgos y síntomas.

Hoy en día, no existe una prueba definitiva para detectar el SA, sino más bien -y esto es una buena noticia- numerosas pruebas. Si está intentando comprender los resultados de las pruebas de su hijo o de otra persona, es importante saber exactamente qué pruebas se le han realizado. Es habitual que los padres sepan que su hijo se sometió a una prueba de detección del SA y que recuerden que el genetista les dijo que la prueba había dado positivo o negativo, pero hay distintos errores genéticos que pueden causar el SA, lo que significa que se necesitan pruebas distintas para detectarlos. 

Además, aproximadamente una de cada diez personas que presentan todos los síntomas clave del Síndrome de Angelman obtienen resultados normales o “negativos” en todas estas pruebas. Estas personas pueden recibir un diagnóstico “clínico” de SA. Esto significa que la persona cumple los criterios diagnósticos del SA, pero no sabemos qué tipo de error genético está causando sus síntomas.

A principios de los años 90, se desarrollaron las primeras pruebas para detectar deleciones en el cromosoma 15, pero el progreso científico puede llevar a veces inadvertidamente a la confusión, ya que las personas asumen de manera comprensible -en especial cuando se trata de genética- que hay un camino recto hacia una respuesta clara y concluyente.

Es probable que nuevas investigaciones sobre la genética del Síndrome de Angelman den lugar a más causas del SA y, por tanto, a más pruebas para confirmar el diagnóstico clínico. Por ahora, las disponibles son:

  • Análisis cromosómico estándar o análisis citogenético: Cualquier mujer que se haya sometido a la obtención de muestra de vellosidad coriónica (“CVS”, por sus siglas en inglés) o amniocentesis durante el embarazo, ha tenido una versión de esta prueba. Esta no es una prueba detallada y sólo de manera rara revela pequeños errores cromosómicos como las deleciones comunes de SA. 
  • Prueba de metilación del ADN: Esta prueba identificará positivamente aproximadamente al 80% de las personas con Síndrome de Angelman. La metilación se refiere a una “etiqueta” química añadida al ADN y puede utilizarse para identificar si el ADN fue aportado por la madre o por el padre. 
  • Prueba FISH (“FISH”, por sus siglas en inglés) o hibridación fluorescente in situ: Esta prueba determina si una parte del cromosoma 15 está físicamente ausente en la persona. Pero debido a que esta prueba no puede indicarnos de cuál progenitor falta la parte del cromosoma, debe realizarse junto con la prueba de metilación del ADN para confirmar que el individuo tiene síndrome de Angelman y no síndrome de Prader-Willi, un desorden causado por la falta de una parte del cromosoma 15 del padre en lugar del de la madre.
  • Prueba PCR  (“PCR”, por sus siglas en inglés) o técnica de la reacción en cadena de la polimerasa: 
  • Si una persona tiene una prueba de metilación positiva para el Síndrome de Angelman, pero una prueba “FISH” negativa, puede tener disomía uniparental (“UPD”, por sus siglas en inglés) o un defecto en el centro de impronta (“ICD”, por sus siglas en inglés). Se utiliza una prueba PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para determinar si el individuo tiene dos copias del cromosoma 15 del padre (UPD), o un cromosoma en cada progenitor pero con una metilación incorrecta (ICD).
  • Secuenciación del gen UBE3A: Aproximadamente el 20% de las personas que presentan todos los síntomas del síndrome de Angelman obtendrán resultados negativos en todas las pruebas mencionadas hasta ahora. La siguiente prueba consiste en secuenciar directamente el gen UBE3A. La secuenciación es como abrir el Cromosoma 15 heredado de la madre y observar el “capítulo” de UBE3A, revisando minuciosamente cada palabra, lo cual es incluso más complicado de lo que suena.